se me adelgaza la sangre


el corazón pal-pi-ta

más a menudo

la vida de las venas se me acelera.



los labios ya no tienen color

menos las mejillas

las manos frías resaltan unas uñas blancas.



paradas para descansar cada tantos metros

pasitos y cansancio, más cansancio

sí, se me escapa el aire.



mi sangre no sabe respirar.


2 mentirosos:

Furtiva dijo...

¿Y cómo enseñar a respirar a la sangre, cuando es esa una propiedad del azar o del consuelo?

Un abrazo.

ataraxia dijo...

no lo sé.
mi sangre no respira y debería.